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¡Qué picor! ¿Tengo hongos…. o sufro sequedad vaginal?

A diario visitan nuestra farmacia mujeres solicitándonos algún medicamente contra el picor vaginal. “Dame un óvulo que vuelvo a tener hongos”. Después de unas cuantas preguntas clave, solemos descubrir que la señora, que no tiene ya 20 años, que ha tenido uno o varios niños, está muy molesta porque tiene constantemente candidiasis vaginales. “Tengo las defensas bajas” o “siempre me pasa con la regla”, pero sobre todo el punto clave es “no veas lo que molesta y parece que no mejora”.

Las molestias vaginales tipo picor, escozor y flujo blanquecino o amarillento, en la mayoría de las ocasiones son debido a una infección por candidiasis, que las mujeres por nuestra particular cercanía con el ano, es fácil que nos infectemos solas, sin necesidad de que nos lo contagien por vía sexual, en un baño sucio, en una piscina dudosa… Además, las más limpias, esas que se lavan con jabón la zona íntima más de una vez al día, son las más propensas a la auto infestación, ya que con tanto lavado se quitan la flora buena protectora de su vagina. Y esto es así casi siempre, pero sólo casi…

En las infecciones de repetición, en las que además el cultivo ha salido negativo o poco relevante, hay picor, malestar, curiosamente sin flujo, existe una sequedad vaginal. “Pero yo soy muy joven para estar seca”, nos comentan algunas mujeres. Sí es verdad que nuestro cuerpo en general se va secando con la edad, pero en la zona íntima también influyen otros aspectos como el estado de nuestras hormonas, anticonceptivos, partos, el lavado excesivo, el uso de salva slips, compresas y tampones. “Pero no me duele al mantener relaciones”, dicen otras, pues suerte que tienen, pues su deshidratación no es tan grave como para que en un estado de excitación no lubriquen lo suficiente ‘para que todo vaya como la seda’.

Para ser más específicos, nuestra zona vaginal es como nuestra cara. Cuando nos la hidratamos la tenemos jugosita, confortable y nutrida, en cambio cuando por varios factores, internos y externos, perdemos esta hidratación, la sentimos tirante, molesta e irritada… ¡y picor!

Muchas, más de las que lo cuentan, tienen este problema, perdón, circunstancia, pues no es nada fuera de lo normal. Pero parece que cuando se nos seca la cara no tenemos ningún inconveniente en pedir una crema hidratante, pero cuando es nuestra zona íntima…. O una antiarrugas, que también existen para la zona íntima.

Sentirse a gusto y sin molestias no tiene precio, y se soluciona con frecuencia con un simple hidratante diario, que no lubricante, en la zona externa cuando la sequedad está en sus primeras fases, o interna cuando es ya más acusada.

Y para mantener relaciones, lo recomendable es el uso de un lubricante. ¿Y en qué se diferencian? Un hidratante se absorbe por la piel de la zona y aporta agua, mejorando la turgencia del tejido. En cambio un lubricante aporta viscosidad a la zona para que haya fricción molesta e irritativa. De una forma más visual, el hidratante es la leche corporal, y el lubricante el 3 en 1 de las bisagras.